INTRODUCCCION.
Las mujeres en
el narcotráfico Mexicano.
Felipe
Calderón, presidente de México le declaró la guerra al narcotráfico desde que
comenzó su sexenio, en el 2006.
Sin
embargo, día tras día aparecen hombres y mujeres en baúles de automóviles
abandonados, descabezados y asesinados con tiros de gracia. En medio de la
violencia y la impunidad, el narcotráfico desarrollo un fenómeno social: hay
niños reclutados queriendo ser sicarios cuando sean grandes y mujeres jóvenes
queriendo entrar en estas filas de la delincuencia, ya sean por azares del
destino vanidad por su propia voluntad o por amor.
La
mujer más poderosa en el mundo del crimen organizado está en México
Pero
las mujeres no sólo se han hecho fuertes en las mafias italianas. También en
los cárteles de la droga de Sudamérica. El cártel de Tijuana, que ha estado en
manos de los hermanos Arellano Félix, está dirigido desde 2003 por Enedina
Arellano Félix, una mujer prácticamente desconocida que asumió
el mando de uno de los cárteles más sanguinarios de México tras
la detención de sus hermanos. Gobierna el cártel con mano férrea y ha sabido
sacarlo a flote tras numerosos embates policiales. Es
la mujer que más poder tiene en la actualidad en una organización criminal.
El número de mujeres que forman parte del crimen organizado
va en aumento.
Baja California es una de las entidades que encabeza este
nuevo fenómeno, en el que el sexo femenino pasó de tener una participación
pasiva a tener un papel protagónico.
La relación entre las mujeres y el narcotráfico es cada vez
menos estrecha, y aunque todavía es común que sean utilizadas como “mulas” para
transportar la droga, su desempeño dentro de estas organizaciones es ahora
fundamental, como líderes que toman decisiones y dan órdenes.
Y aunque los psicólogos dicen que las principales razones por
las cuales las mujeres delinquen son muy variadas, señalan que algunas lo hacen
por ingenuidad, ignorancia, impulsividad, por el uso de drogas, por ser
víctimas de violencia, o porque sus parejas las obligaron.
Otras más lo hacen por herencia, cuando sus esposos o
hermanos, líderes de algunos de los cárteles de la droga fueron asesinados o
detenidos. Entre las sucesoras de éstos están Enedina Arellano Félix y las
hermanas Amezcua, al igual que Ivonne Soto Vega “La Pantera” y Sandra Ávila
Beltrán, quienes han fungido como encargadas del área financiera.
Pero todo esto ha tenido como consecuencia que al igual que
los hombres, sean ejecutadas. Tan sólo en esta ciudad de enero a julio se han
registrado una decena de asesinatos contra mujeres, que por sus características
indican relación con el crimen organizado.
De esta manera la delincuencia femenil está al alza, siendo
el narcotráfico el principal delito, seguido por el secuestro, el fraude, el
uso de documentos falsos, y el homicidio.
DESARROLLO.
El Papel De La Mujer
En El Narcotráfico
Mujeres del narcotráfico
En los últimos años la presencia del género femenino en este negocio ha aumentado.
Durante la década de los 70 la participación directa de las mujeres en
los cárteles mexicanos era prácticamente nula. Sin embargo, desde los años 90
son cada vez más las que se encuentran involucradas, por distintas razones, en
actividades de lavado de dinero y dentro de grupos del crimen organizado. Este
aumento se debe a la búsqueda de modos de supervivencia de quienes ven agotados
sus horizontes, en un país donde habita una extrema pobreza acompañada de gran
corrupción y falta de oportunidades.
Las mujeres dentro del negocio de venta de drogas ilegales participan de diversas maneras
Las mujeres dentro del negocio de venta de drogas ilegales participan de diversas maneras
Las burreras son las que se encargan de transportar paquetes de un lado
a otro. Muchas veces, debido su falta de educación, desconocen que dentro de
los envoltorios hay marihuana o cocaína.
Su trabajo es lograr el paso de la mariguana y cocaína de México a los Estados Unidos, otras mujeres son
vendedoras del narco menudeo, que es la venta de droga en pequeña cantidades.
Otro rol quizás más frívolo pero no menos peligroso que una mujer desempeña dentro del crimen organizado es el de ser objetos de adorno. Estas mujeres son usadas por narcos.
Un caso representativo de la mujer trofeo es el de Laura Zúñiga actual Reina de Belleza del Estado de Sinaloa. Zúñiga era el año pasado la favorita para convertirse en Miss Hispanoamérica
Sin embargo, en noviembre ésta modelo fue arrestada junto a su pareja un capo del Cártel de Juárez.
Otro rol quizás más frívolo pero no menos peligroso que una mujer desempeña dentro del crimen organizado es el de ser objetos de adorno. Estas mujeres son usadas por narcos.
Un caso representativo de la mujer trofeo es el de Laura Zúñiga actual Reina de Belleza del Estado de Sinaloa. Zúñiga era el año pasado la favorita para convertirse en Miss Hispanoamérica
Sin embargo, en noviembre ésta modelo fue arrestada junto a su pareja un capo del Cártel de Juárez.
Pero también están aquellas mujeres que siguiendo el ejemplo de las
italianas se están haciendo cargo de algunos de los cárteles más importantes,
una vez que sus esposos o hermanos caen presos o son asesinados.
Una de ellas es Enedina Arellano Félix, quien después del asesinato y
encarcelamiento de sus hermanos Ramón y Benjamín, decidió entrarle de lleno al
negocio, junto a Eduardo, aportando una visión más empresarial y dejando de
lado la violencia. Creando y operando para ello una cadena de empresas, como
farmacias, constructoras, hospitales y hoteles en Tijuana, Guadalajara y Morelia,
donde presuntamente hubo lavado dinero. Las hermanas Amezcua Contreras también
lideran ahora el Cártel de Colima, tras la detención en 2001 de Jesús y Adán
Amezcua Contreras, logrando mantener a esta organización como una de las que
mayor cantidad de droga sintética, éxtasis, crack y crystal llevan a los
Estados Unidos. Tanto Ema, Patricia y Martha están amparadas por autoridades
federales.
Otro personaje que se destacó es Ivonne Soto Vega “La Pantera”, quien
formaba parte fundamental de la organización Arellano Félix, específicamente
del área financiera. Fue la encargada de crear una red de casas de cambio,
encargada del lavado de dólares, que de acuerdo al Departamento del Tesoro de
los Estados Unidos limpió más de 120 millones de dólares en 3 años.
Fue detenida en Tijuana por el Ejército Mexicano en 2003, cuando contaba
con varios establecimientos como inmobiliarios y casas de cambio que operaban
con recursos derivados del narcotráfico.
Tenía una relación muy estrecha con los hermanos Arellano Félix, además
de tener una relación de compadrazgo con Jesús “El Chuy” Labra Avilés, e Ismael
“El Mayel” Higuera Guerrero.
Se le dictó auto de formal prisión ese mismo año, estuvo presa en la
cárcel estatal de “Santiaguito”, pero dos años después un Tribunal Federal del
Estado de México le concedió la libertad a falta de pruebas, quedando absuelta
de las acusaciones en su contra.
En enero de 2005 autoridades norteamericanas dieron a conocer otra lista
donde identifican 15 compañías y a 24 personas asociadas a la organización
Arellano Félix, también establecidas por Soto Vega.
Sandra Ávila Beltrán,
bautizada por algunos diarios nacionales como La Reina del Pacífico en un
intento por encontrarle similitudes con el personaje ficticio de Teresa Mendoza
que el escritor español Arturo Pérez-Reverte imaginó para su novela la Reina
del Sur, fue calificada como una mujer bonita, inteligente y con mucha
influencia de ahí que le otorgaran un título nobiliario.
En el mundo del narco
Digna la reina de reinas
Ante la ley no se inclina
Camina con pies de gato
La cuerda floja domina
Entre más bella la rosa
Más peligrosa la espina
Pero más allá de la belleza y la fama, hay cientos de miles de mujeres
sin nombre, sin edad, sin rostro que por circunstancias de la vida o por
decisión propia se han sumado a las filas del narcotráfico.
Recientemente la Secretaria de Seguridad Publica Federal informó que
hay alrededor de 200 mil mujeres mexicanas que trabajan de forma directa o
indirecta para bandas de narcotráfico, y que siete de cada diez mujeres en el
norte del país están ligadas o son beneficiadas por el dinero del narco.
Cifras de la DEA señalan que hay 10 mil mujeres encarceladas por
crímenes relacionados con la fabricación venta y distribución de narcóticos
y que el porcentaje de recluidas por esta causa ha aumentado 400 por ciento
desde 2007.
Están también las mujeres consumidoras, cuya
actuación es indirecta, y las madres, hermanas, hijas y
esposas de narcotraficantes quienes no participan activamente, pero
tampoco pueden desarraigarse de la situación y a pesar de vivir en la más
fastuosa opulencia son focos de secuestros y ajustes de cuentas.
Otras mujeres desempeñan roles que antes estaban destinados únicamente a los hombres, como las narco me nudistas.
En el 2011 en Monterrey recibió el año con la noticia de la pelirroja
del puente Gonzalitos, una mujer que apareció colgada el 31 de diciembre en la
zona de Linares, refiere San Juana Martínez periodista
especializada en violencia de género derechos humanos y narcotráfico.
La periodista señala que, tan solo en Nuevo León, su estado
natal, los crímenes contra mujeres incrementaron un 689 por ciento de 2005 a
2011, con 3 feminicidios en 2005 y 211 en 2011.
Hay mujeres desaparecidas que suelen caer como víctimas de trata o
esclavismo sexual. También se dan casos de los levantones de placer donde los
narcotraficantes recogen a chicas que les gustan y a veces las devuelven, pero
en otras ocasiones ya no, explica Martínez y añade que México es una tierra de feminicidos, producto de la vorágine de
barbarie del narcotráfico que ya no hace distinciones de ninguna clase.
CONCLUSIÓN
Parea terminar esta
interesante investigación añadiremos que las mujeres en su lucha por sobresalir
ante los hombres han entrado a una red de negocios ilícitos que en sus
consecuencias va de llevarlas a la cárcel e incluso hasta la muerte.
El gobierno mexicano
nada ha podido hacer en su intento por tratar de disminuir el
índice de mujeres que se enlistan en las filas del crimen organizado y
que cada vez va más en crecimiento en estas organizaciones
La Secretaria de Seguridad Publica Federal informó que
hay alrededor de 200 mil mujeres mexicanas que trabaja para bandas de
narcotráfico y que siete de cada diez mujeres en el norte del país están
ligadas al dinero del narco.
La DEA señalan que hay 10 mil mujeres encarceladas por
crímenes relacionados con la fabricación venta y distribución de narcóticos
y que el porcentaje de recluidas por esta causa ha aumentado 400 por ciento
desde 2007.

